Para una Historia de la Educación en Magallanes: las primeras organizaciones de maestros en los años de 1930

PREFACIO.

Las tradiciones sociales, políticas e intelectuales del gremio del Magisterio arrancan desde los inicios del siglo XX en Magallanes, al igual que en el resto de Chile.  Este ensayo presenta un recuento histórico de las primeras organizaciones de profesores en la región de Magallanes en la década de los años de 1930.  La principal fuente documental de este estudio se encuentra en el diario El Magallanes de Punta Arenas y en la prensa obrera de ese período.

Manuel Luis Rodríguez U.

Punta Arenas – Magallanes, invierno de 2012.

EDUCACIÓN EN MAGALLANES. CONTEXTO HISTÓRICO Y SOCIAL

En el Territorio de Magallanes, la educación surgió a la vez, como una iniciativa privada de ciertos vecinos con intereses intelectuales, de la Congregación Salesiana y de la Logia Masónica, y también como una acción más o menos sistemática y subvencionada por el Estado bajo responsabilidad municipal.

Como vimos en un ensayo anterior, La primera tentativa pedagógica en la historia magallánica la realizó el Gobernador Jorge Schythe quién, entre abril y agosto de 1859 intentó mantener abierta una escuela vespertina, iniciativa que dio escasos resultados.

La Junta de Alcaldes primero, y la Comisión de Alcaldes en los años diez y veinte, encabezó el esfuerzo de organizar un sistema educacional.  Hacia 1918-1919 existía un mecanismo de Visitación de Escuelas a cargo de un profesor (preceptor se denominaba en aquel entonces), financiado por la Comisión de Alcaldes y destinado a controlar e informar a la autoridad municipal del estado de avance del sistema educacional y de sus necesidades.

En 1919, por ejemplo, existían en Magallanes tres establecimientos salesianos y trece establecimientos primarios y secundarios fiscales en Magallanes, con una dotación de 2.003 alumnos y 28 profesores.

Sin embargo, los profesores se incorporaron a las luchas y demandas sociales hacia la década de los años treinta.

 Después de casi treinta años de luchas sociales y obreras consideradas históricamente desde la fundación de la Federación Obrera, ¿qué había cambiado en la condición social y económica de los trabajadores de Magallanes?

Sin duda alguna se habían producido ciertos avances económicos y salariales, como se puede apreciar al comparar los convenios colectivos de los años diez a aquellos de los años treinta y cuarenta.

VIVIR EN MAGALLANES EN LOS AÑOS TREINTA

 Pero, no obstante ello, el aspecto más notorio y crítico de la situación social en Magallanes era el estado insalubre y antihigiénico de las  viviendas de los estratos más pobres, a lo que se agregaba la mala alimentación y los efectos negativos en la salud de las personas (tuberculosis, etc.).  Los hospitales (en Punta Arenas, Natales y Porvenir) y las escuelas públicas de la región eran insuficientes y absolutamente inadecuados para sus fines, carentes en general de medios materiales y recursos financieros suficientes.

 Decía al respecto el Diputado socialista Carlos Muller en el Congreso Nacional: “Las habitaciones en Magallanes aún de personas de relativa comodidad, son en su inmensa mayoría antihigiénicas e insalubres y no ofrecen protección ni contra la crudeza del frío, ni contra la violencia de los vendabales que azotan a la región en forma casi constante y que a veces alcanzan velocidades de 100 y 120 kilómetros por hora.  Los barrios populares Arturo Prat, Luz Eléctrica y Miraflores encierran cuadros trágicos que hieren la dignidad y los sentimientos no solo de los habitantes magallánicos sino del más insensible ser humano que los haya conocido interiormente. Son ranchos miserables que se yerguen en planos de ocho metros cuadrados que no cuentan sino un corredor perpendicular a la calle con una o dos piezas a cada lado, en cuyo interior viven dos o más familias por habitaciones en la promiscuidad más espantosa, allí vegetan las familias proletarias que han entregado sus mejores energías en la industria de la ganadería, que ha producido miles de millones de libras esterlinas.” ([1]).

El territorio de Magallanes en 1935, vivía todavía una clara situación de aislamiento geográfico y de inferioridad política: la única vía disponible era la navegación marítima (8 a 10 días para llegar a Santiago), no había líneas telefónicas con la capital ni aviones, y la comunicación entre Punta Arenas y el resto del Territorio era difícil y costosa.

En este contexto geográfico y político, las carencias e insuficiencias en materia de infraestructura caminera y urbana eran evidentes; numerosos edificios públicos se encontraban en lamentable estado, se hacía necesario construir un nuevo puerto, y las ciudades no tenían instalaciones públicas adecuadas para recreación.

Este panorama social, contrastaba flagrantemente con la riqueza que el Territorio producía y con las enormes perspectivas y posibilidades que se abrían a Magallanes, a la vista de su paisaje geográfico y de sus recursos naturales disponibles en tierra y en el mar: petróleo, carbón, minerales, pesca, bosques, crianza de animales domésticos, navegación marítima, turismo.

 Los elementos centrales de éste panorama social y económico de Magallanes, fueron presentados por el Diputado Carlos Muller, en la Cámara de Diputados, el 13 de noviembre de 1935. ([2]).

Este panorama no era ajeno a muchos empresarios y comerciantes, como que la Asociación de Comerciantes Minoristas y Pequeños Industriales le dirigió un telegrama al Ministro de Hacienda Gustavo Ross, cuyo texto escueto resume la situación con dramatismo: “Gustavo Ross, Ministro de Hacienda. Santiago.  Asociación Comerciantes Detallistas e Industriales de Magallanes con todo respeto viene en suplicar a Ud. se sirva ordenar sea incluído el proyecto pro-modificación impuesto del dos por ciento a la venta, en sesiones extraordinarias del Congreso.  Comercio y pueblo consumidor en general, hoy víctima del hambre, raquitismo y tuberculosis le suplican con desesperación dispensarle esta atención. Sepúlveda, Presidente, Soto, Secretario. Magallanes, 18 de noviembre de 1935.” ([3]).

LAS PRIMERAS ORGANIZACIONES DE CLASE MEDIA EN MAGALLANES

Por otra parte, hacia los años treinta, como se podrá apreciar, observamos en Magallanes el lento surgimiento de las organizaciones de empleados y de profesionales.

Una prueba de ello es que en 1935, el recientemente formado Centro Artístico Cultural Obrero Juventud, una organización cultural formada por sindicatos urbanos y del campo, con sede en Punta Arenas, tomó a su cargo la organización de las celebraciones del 1° de Mayo, y editó un periódico titulado “Cultura Obrera”, el cual refleja muy gráficamente la visión de mundo que tenían los dirigentes sindicales en ese momento.

 En este curioso periódico se lee, bajo el epígrafe “Cartel”, lo siguiente: “Nosotros, los trabajadores de Magallanes, miramos las cosas que pasan en el mundo y en Chile y a veces acompañamos los acontecimientos buscándolos en las páginas noticiosas y otras las dejamos pasar olvidadamente. Es poco, vivir.  Vivir, llegar a ser lo que podemos ser, es algo más.  

En la Edad Media se vivían los acontecimientos del señorío.  Las noticias desde cincuenta kilómetros de distancia llegaban cada seis meses o cada año.  Era lógico que la vida estuviera encerrada en cincuenta kilómetros de diámetro. 

Hoy la prensa publica horas después los acontecimientos más importantes que suceden en el mundo, y en pocos días más tarde podemos mirarlos en los informativos cinematográficos.  Salvo claro está, que esos acontecimientos no favorezcan los intereses de clase de los detentadores del poder económico-político).  Y dicen que ya estamos a meses de la Televisión, que nos permitirá ver y oir, en el mismo momento en que suceden los hechos más importantes que merezcan difusión universal.

Y hoy, a pesar de todos los cambios, nos encontramos con la triste realidad de que aquellos que viven culturalmente y socialmente en la Edad Media, son los que gozan del mayor aprecio de la sociedad.” ([4])

El Centro Cultural Juventud, integró para estas celebraciones al Sindicato Ganadero, de Panificadores, de Gente de Mar, de Metalúrgicos, de Choferes y de Jornaleros.

LAS PRIMERAS ORGANIZACIONES DE MAESTROS EN MAGALLANES

En este contexto, la reunificación de todos los sindicatos y gremios en una sola organización, era un anhelo muy sentido a mediados de los años treinta, y el primer paso hacia la reunificación sindical, lo dieron como ejemplo los gremios de profesores de la zona.

En respuesta a esta demanda, se constituyó en 1935 la Unión de Profesores de Magallanes, la que acordó de inmediato sumarse a la Unión de Profesores de Chile, además de publicar un extenso Manifiesto con sus aspiraciones y demandas.

Interesante resulta constatar que hasta 1935, no existía en Magallanes el sistema de vacaciones de invierno, lo que refleja otro aspecto del centralismo que aquejaba a los magallánicos.

A pocas semanas de la creación de la UPECH en Magallanes, en julio de 1935, se anunció la realización de una serie de reuniones entre la Asociación de Padres de Familia y los directivos de la Unión de Profesores, para acordar un criterio común a fin de establecer las vacaciones de invierno para todos los alumnos de Magallanes.

El Director de la Escuela N° 1 de Punta Arenas, el profesor Ramón Alvarado, dió a conocer en dichas reuniones un amplio estudio realizado por la UPECH sobre las condiciones biológicas, geográficas y climáticas de Magallanes y su incidencia sobre el rendimiento de los estudiantes.

Esta fué la primera actividad  pública de la UPECH en Magallanes.

Finalmente se acordó que serían los profesores de la provincia, los que establecerían la duración de las vacaciones de invierno en Magallanes.

El diario “El Magallanes” publicaba esta noticia en noviembre de 1935: “Visita de inspección a los baños escolares. Practicó hoy el Jefe Sanitario dr. Jiménez. En la mañana de hoy el jefe sanitario provincial acompañado del Inspector Provincial de Educación practicó una visita de inspección a los baños escolares, servicio que se halla en pleno funcionamiento. Existen instalaciones de baños-duchas de agua temperada en la Escuela Superior de Hombres N° 1, en la Escuela Fiscal N° 8 del Barrio Sur y en la Escuela del Barrio Arturo Prat, en la ciudad, bajo la atención y control del Servicio Sanitario y la cooperación del profesorado…Centenares de niños de las escuelas han aprovechado las duchas frías.” ([5]).

En diciembre de 1935, la Unión de Profesores recién constituída, junto a la Asociación de Padres de Familia, la Comandancia de las Guarnición de Ejército (cuyo comandante era don Ramón Cañas Montalva), y la Inspección Provincial de Educación acordaron reunir fondos para levantar un Arbol de Pascua para los niños pobres de la ciudad. ([6]).

 Es interesante observar que las reivindicaciones que planteaba el Magisterio magallánico al constituirse en Unión gremial en 1935, eran de orden social, económico y cultural específicos del gremio, pero abarcaban también planteamientos relacionados con el conjunto de la sociedad y los sectores más postergados, ya que reclamaban: “Sueldo base mínimo de $ 800 para los primarios y de $ 600 la hora anual para los secundarios; creación de una Caja de Previsión autónoma; provisión de útiles y materiales para las escuelas; construcción de locales escolares higiénicos y refacción de los actuales; defensa y protección de la infancia y juventud populares; libertad ideológica del magisterio y estabilidad en los puestos; defensa de la ciencia y la cultura...” ([7]).

 El surgimiento de la UPECH obedece también a la expansión de la influencia de las corrientes masónica, racionalista y socialista entre los profesores de Chile y de Magallanes en particular.  Muchos de los primeros dirigentes del Magisterio local, estuvieron estrechamente vinculados al Partido Radical, a las Logias Masónicas y al Partido Socialista recientemente creado.

                El texto del Manifiesto constitutivo de la UPECH en Magallanes es el siguiente.

 “HACIA LA UNIÓN DEL MAGISTERIO EN UNA SOLA ORGANIZACIÓN

 MANIFIESTO DE LOS PROFESORES DE MAGALLANES CRISTALIZANDO ESTA ASPIRACIÓN Y EXPONIENDO EL PROGRAMA DE LABOR Y ORIENTACIÓN LOCAL.- EN LA REUNION GENERAL DE MAÑANA SE APROBARÁ LA CONSTITUCIÓN DEL NUEVO ORGANISMO DEL MAGISTERIO

 Estimados colegas:

 Hoy, frente a la cruda realidad de los problemas del profesorado racional, agudizados por la depresión económica que azota al mundo, por las divisiones intestinas creadas por las diferentes corrientes ideológicas que cruzan el campo social moderno, por el corrosivo personalismo y mezquinos intereses de grupo, y lo que es peor de todo, por la musulmana indiferencia con que el 90 por ciento de los maestros miramos los problemas de nuestra función, se levanta imperiosa  y urgente la necesidad de que nos unifiquemos, de que nos demos la mano los profesores de todas las ramas de la enseñanza y de Chile entero, de que formemos a lo largo del país una sola y grande Institución Magisterial, que se destaque por la sincera cohesión y solidaridad de sus componentes, en la defensa de las mínimas conquistas que hemos obtenido y en lucha por conseguir el mejoramiento integral de nuestro gremio, y por ende, la dignificación de la función educacional.

 En esta suprema inteligencia, persiguiendo esta noble finalidad, los maestros que formaban tienda en la Asociación General de Profesores Secundarios, en el Sindicato de los Trabajadores de la Enseñanza, en el Frente Económico del Magisterio, etc., han sellado en el que declaran disueltas sus respectivas instituciones, comprometiéndose  a dar vida con todo su entusiasmo y con toda la experiencia adquirida en sus luchas, a la Gran Organización de Maestros, que provisoriamente se denominará UNIÓN DE PROFESORES DE CHILE, (mientras una Convención Nacional, que se celebrará oportunamente, le dé su extructura definitiva), y que, por el momento, dedicará toda su acción a hermanar el gremio, a fin de que todos unidos, en un solo e inteligente haz, luchemos por obtener:

 a)      Un sueldo base mínimo de 800 pesos para los primarios, y un 600 pesos la hora anual para los secundarios.

b)      Igual remuneración y condiciones de trabajo para los profesores particulares.

c)       Creación de una Caja de Previsión Autónoma para el Magisterio, a base de los derechos adquiridos en la Caja de EE.PP. y PP., entretanto, la U.de PP. De Ch., luchará porque se fije en 5 por ciento el descuento para la Caja y por la supresión de todos los descuentos por aumento de renta.

d)      Provisión del material y útiles necesarios para las escuelas.

e)       Construcción de locales escolares higiénicos y refacción de los actuales.

f)        Defensa y protección de la infancia y juventud populares: alimento, vestuario y atención médica y dental gratuita, proporcionada por el Estado.

g)      Libertad ideológica del magisterio y estabilidad en los puestos.

h)      Defensa de las mínimas conquistas alcanzadas por el Magisterio.

i)        Defensa de la Ciencia y la cultura. Amplia difusión de éstas en las masas populares por medio de una intensa campaña de alfabetización, fundación de escuelas, Universidades Populares, Bibliotecas y Centros Deportivos, Artísticos y Científicos, ayudados económicamente por el Gobierno y las Municipalidades, y

j)        Estudio y difusión de la Ciencia de la Educación en las filas del profesorado.

 Colegas de todas las ramas de la enseñanza: Meditemos un instante en que nuestro peor enemigo está en nuestra propia desidia. Echemos por la borda el lastre de nuestra indolencia y olvidando las nimiedades que nos separan, salvando las barreras artificiales que tan antojadizamente nos distancian, demos un claro ejemplo de comprensión de nuestros altos intereses gremiales, y nos unifiquemos, nos unamos, haciendo de la UNION DE PROFESORES DE CHILE, la organización grande y disciplinada que necesitamos los maestros de esta tierra para alcanzar el logro de nuestra reivindicaciones.

 Pensemos colegas, en la enorme significación y trascendencia nacional y continental, que habrá de tener la Unión de Profesores de Chile, si logramos hacer de ella la única institución magisterial del país. Recordemos el gran ejemplo, de solidaridad y sentido de cuerpo que dimos otrora, cuando la mayoría de los maestros nos cobijamos bajo una sola bandera gremial, y en las conquistas que entonces obtuvimos.

 Terminamos, haciendo un fervoroso llamado a todos los maestros de Magallanes, a fin de que concurran, mañana Viernes 7, a las 17.30 horas a la Escuela Superior de Hombres, de la calle Valdivia, donde celebraremos una reunión amplia para cambiar ideas referentes a nuestro ingreso a la UNION DE PROFESORES DE CHILE.

 Fraternalmente los saludan: Guillermina Peralta y Antonio Cerda, profesores secundarios.

Pedro Mayorga, profesor Escuela Anexa.

Isabel Catepillán, profesora Vocacional.

Raúl Aguilera, profesor particular.

Ramón Alvarado y Cristina Durán, profesores fiscales.

Benedicto Cárdenas, Secretario del Centro de Estudios Pedagógicos, y Julio Silva, Secretario General de la Asociación de Profesores.

 Magallanes, 6 de Junio de 1935.”

 El contenido de este Manifiesto refleja en sus autores, una clara conciencia del lugar que correspondía al Profesor en la sociedad y en el desarrollo de la cultura.

Sin duda algua, el párrafo más significativo de este documento es el que expresa: “Hoy, frente a la cruda realidad de los problemas del profesorado racional, agudizados por la depresión económica que azota al mundo, por las divisiones intestinas creadas por las diferentes corrientes ideológicas que cruzan el campo social moderno, por el corrosivo personalismo y mezquinos intereses de grupo, y lo que es peor de todo, por la musulmana indiferencia con que el 90 por ciento de los maestros miramos los problemas de nuestra función, se levanta imperiosa  y urgente la necesidad de que nos unifiquemos, de que nos demos la mano los profesores de todas las ramas de la enseñanza y de Chile entero, de que formemos a lo largo del país una sola y grande Institución Magisterial, que se destaque por la sincera cohesión y solidaridad de sus componentes, en la defensa de las mínimas conquistas que hemos obtenido y en lucha por conseguir el mejoramiento integral de nuestro gremio, y por ende, la dignificación de la función educacional.”

Hay en este texto, una notoria coincidencia e integración de puntos de vista gremialistas, socialistas y racionalistas.  Se observa además, que hay una toma de conciencia de los efectos económicos y sociales de la Gran Depresión de 1929, y en particular, hay una crítica al individualismo y la indiferencia de los profesores frente a sus propios problemas, cuando rechaza “…el corrosivo personalismo y mezquinos intereses de grupo, y lo que es peor de todo, por la musulmana indiferencia con que el 90 por ciento de los maestros miramos los problemas de nuestra función…”

A partir de este momento, los profesores organizados fueron un actor social relevante en la vida gremial,  cultural y en el trabajo intelectual en Magallanes.


[1] EM, 1.12.35, p. 8.

[2] EM, 1.12.35, p. 8.

[3] EM, 20.11.35, p. 7.

[4] “Cultura Obrera”, Magallanes, 29 mayo 1935, p. 1.

[5] EM, 15.11.35, p. 7.

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