La educación y los derechos humanos son un problema de todos

El discurso oficial y las opiniones tradicionales que se han intentado instalar en la opinión pública es que “la educación es un asunto de estudiantes y profesores” y que los derechos humanos son un asunto “de minorías”.  En la realidad sin embargo, la educación como fenómeno social implica a toda la familia, a toda la sociedad, a todos los actores sociales, económicos, políticos y culturales, en síntesis, a toda la nación y los derechos humanos constituyen realidades de la esencia de la vida social y que se encuentran en las bases fundamentales de la democracia.

Hemos presenciado recientemente, varias experiencias de agresión, amedrentamiento, amenazas y de violentamiento de los derechos humanos de las personas: el trato vejatorio, los procedimientos violentos y las órdenes e instrucciones que han recibido y aplicado las fuerzas policiales han provocado un grave cuestionamiento público y ciudadano por la forma cómo han sido tratados los habitantes de la región de Aysén (el 2011), las comunidades mapuche en la región de la Araucanía (desde hace varios años) y los movimientos estudiantiles del 2011 y 2012. Estas prácticas policiales están perjudicando notoriamente la tan delicada imagen internacional de Chile en el exterior, imagen que a unos interesa para que sigan viniendo inversionistas a poner su capital en los negocios del país (imagen que significa finalmente las gigantescas utilidades que esas inversiones extraen) y a otros nos interesa como percepción que la comunidad internacional se forma de la forma cómo funciona la democracia y el Estado de Derecho en este país.

Es evidente que algo no funciona en nuestro sistema educacional: si un policía se permite tratar en forma vejatoria a una estudiante de liceo (que podría ser la hija de otro policía o de un vecino de su barrio…), es porque le enseñaron a actuar así en las escuelas policiales y porque la educación cívica ya no existe en el curriculum escolar.

Aquí ha quedado en evidencia, una vez más, que la educación en derechos humanos sigue siendo una asignatura insuficiente y pendiente en el curriculum de los colegios, liceos y universidades del país, pero también ha quedado al desnudo el rol político de las autoridades superiores que dirigen a las instituciones policiales: en un Estado de Derecho la fuerza policial no se manda por sí sola, sino que opera y actúa bajo las instrucciones, órdenes y disposiciones de la autoridad política, en este caso del Ministro del Interior.

Los derechos humanos y la educación aparecen entrelazados como dimensiones complementarias, precisamente por que educar en los derechos humanos es un paso fundamental para formar conciencia ciudadana y conciencia crítica de los derechos y deberes de las personas en sociedad.

La nación y la ciudadanía se construye con ciudadanos conscientes de sus derechos y para que sean conscientes de sus derechos deben educarse. Si todos los niños, jóvenes y adultos tienen conciencia y son educados respecto de sus derechos humanos, de todos los derechos humanos, necesariamente tienen una visión más aguda y sensible a sus violaciones y pueden por tanto, ponerse en movimiento para rechazar las violaciones a los derechos humanos.

La democracia se sustenta en un ejercicio pleno y siempre vigilado de los derechos humanos y en un derecho a la educación que es irrenunciable y que otorga a la educación el rol de espacio social y cultural fundamental para formar ciudadanos, prefigurar el desarrollo y construir una nación.

Manuel Luis Rodríguez U.

Nos interesa tu comentario y aporte

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s