La crisis de la Universidad del Mar y sus efectos en Magallanes

El día miércoles 1° de agosto recién pasado, un grupo de 5 académicos y ex directivos de la Universidad del Mar presentaron una demanda ante los tribunales de justicia en la ciudad de Punta Arenas, por una serie de reiterados incumplimientos laborales, asociados con el lucro.

La demanda, patrocinada por el abogado magallánico sr. Marcos Ibacache, y quién ha ganado a lo menos otros 4 juicios contra esa entidad educacional en Punta Arenas por incumplimientos similares, se formalizó –entre otros cargos- por cotizaciones previsionales impagas, cotizaciones declaradas y no pagadas y cotizaciones no pagadas en Afp, Fonasa e Isapres, numerosos aportes de seguro de cesantía impagos y otros montos remuneracionales no cancelados a los académicos y ex directivos.

El proceso de esta demanda, se inició el martes 3 de julio pasado, cuando estos docentes procedieron a auto-despedirse conforme a las normas del Código del Trabajo, ante los reiterados incumplimientos laborales y contractuales de la empresa mencionada.

Pero la historia de las crisis que afectan a la Universidad del Mar y en particular a su sede Punta Arenas, viene desde más tiempo.

UNA CRISIS IN CRESCENDO

En efecto, el deterioro de las condiciones laborales y educacionales en la Universidad del Mar de Punta Arenas, comenzó desde el año 2010 y se manifestó más abiertamente durante el año 2011, donde se acompañó con el creciente reclamo y clima de malestar de los estudiantes.  Los alumnos de distintas escuelas, Psicología, Derecho entre otras, comenzaron a manifestar su desencanto y protesta desde mediados del año 2011, a través de tomas y de huelgas parciales.

A mediados del 2011 comenzaron también los esfuerzos de distintos académicos y trabajadores de la sede por constituir un sindicato, contando con el apoyo incluso de varios jefes de carrera.

La primera huelga de estudiantes ocurrió en marzo de 2011 y fue protagonizada durante una semana por los alumnos de la Carrera de Derecho, reclamando contra la dirección porque no se les había pagado sus sueldos a los profesores.

La crisis de la sede se manifiesta también en la extraordinaria rotación de jefes de carrera y docentes de la sede Punta Arenas, donde la mayoría de los actuales jefes de carreras de pregrado han cambiado a lo menos una o dos veces en los recientes 12 meses.  La rotación de docentes en carreras críticas como Enfermería, Psicología y Derecho, se origina en que el incumplimiento laboral de la universidad, provoca la deserción de los profesionales contratados que se niegan a trabajar gratis o a que se les cancelen sus remuneraciones en cuotas y con considerables atrasos.

Pero el caso particular de la carrera de Psicología en Punta Arenas, puede ser emblemático.

En efecto, y como consecuencia de este deterioro e incumplimientos de la universidad, en el mes de diciembre de 2011 un grupo de 12 académicos de la carrera de Psicología de la sede Punta Arenas presentaron una carta de reclamo por el no pago de sus remuneraciones del segundo semestre de ese año, es decir, se les debían cuatro y/o cinco meses de honorarios, por un trabajo académico que habían realizado efectivamente y a completa satisfacción de los directivos de la carrera y de la sede.

Ante el riesgo que significaba el paro de profesores de la sede para el proceso de cierre académico y de exámenes finales del semestre, la respuesta de la dirección de la universidad fue negociar con los demandantes nuevos plazos de cancelación de los sueldos adeudados.    A la mayoría de esos profesionales, en el mes de diciembre, y por clases realizadas entre agosto y diciembre de 2011, se les ofreció que se cancelarían sus sueldos en cuotas, que abarcaban hasta el mes de julio de 2012.

La mayoría de los docentes de esa carrera, en diciembre de 2011, eran profesionales Psicólogos, que trabajan en importantes empresas y servicios públicos de la región y que cuentan con numerosos post-grados y estudios de especialidad que los acreditaban académicamente.

En diciembre de ese año, los profesores de Psicología planteaban al rector de sede y con realismo su situación:

“Considerando lo anterior, las 4 cuotas que usted propone ponen en tela de juicio nuevamente la credibilidad de la institución, nos generan un serio problema de liquidez ya que al haber prestado estos servicios desde agosto teníamos compromisos económicos contando con estos dineros según los plazos que la misma institución definió. Como ocurre en un cambio de gobierno, los acuerdos del anterior son necesariamente respaldados por el entrante, independientemente de que su partido político o modelo de administración sea diferente.

3.- También se debe considerar que los contratos de honorarios firmados establecen el pago en 2 cuotas, no 4, además en rigor éstos documentos tienen vigencia por el año 2011. A ello se agrega el hecho de que más de alguno de nosotros no tiene contrato y ha debido prestar servicios en estas precarias condiciones.

4.- Si la situación fuese al revés, es decir nosotros fuésemos clientes (alumnos) de la Universidad, y nos atrasáramos en las cuotas acordadas, comenzarían a correr una serie de intereses (a los alumnos morosos se les aplica el 3% sobre lo adeudado) y seguros que en estos casos paga el cliente, lo que acá no ha ocurrido.

5.- Nos hemos enterado por la prensa sobre las denuncias de irregularidades en la Universidad en lo referente a la contratación de 2 concejales y la esposa del Alcalde por sueldos de $ 1.200.000, por asistir eventualmente a la institución. Nos parece impresentable que esta situación no se haya desmentido. En ese sentido parece una paradoja que se les pague a ciertas personas por no trabajar y a quienes sustentamos las respectivas carreras se nos falle cada vez más.

6.- Con la experiencia que nos ha dado el trabajo en esta institución, hemos aprendido que se debe prestar más atención a los hechos que a las palabras, a los papeles más que a las personas; ya que los compromisos no se cumplen, por ende nada nos garantiza que estas 4 inconvenientes cuotas propuestas se vayan a cumplir. Para reconstruir una relación dañada como ésta, se necesita mucho más que un mail amable y con buenas intenciones como el enviado por usted.

A partir de lo expuesto previamente, hemos acordado no participar en las actividades de cierre de semestre mientras estas condiciones de pago no se modifiquen por lo menos a lo acordado inicialmente (2 cuotas: diciembre y enero). Es decir, no entregaremos no subiremos notas finales al sistema, no tomaremos pruebas ni exámenes (incluyendo defensas de tesis).”

Los directivos de la sede, presionados por los alumnos tesistas que no solidarizaron con sus profesores, respondieron negociando nuevas fechas de pagos en cuotas, pero a fin del año procedieron a expulsar a todos los 12 docentes que reclamaban sus remuneraciones impagas.

Los profesores en conflicto volvieron a clases, realizaron todas las tareas de exámenes finales… pero el 31 de diciembre fueron todos despedidos de la universidad, informándoseles que sus contratos no serían renovados el año siguiente.  Es decir, la carrera de Psicología de la sede, perdió en pocos días 12 de sus 14 académicos.  Varios de ellos, en su mayoría profesionales Psicólogos residentes en Punta Arenas, todavía al día de hoy no han recibido sus remuneraciones adeudadas del año 2011.

El conflicto dentro de la universidad estalló más abiertamente a inicios de 2012, cuando después del aluvión que inundó el edificio de la empresa, las condiciones de trabajo y el ambiente laboral se fueron complicando y donde los estudiantes observaron crecientes señales de mala gestión financiera.

Leemos en la prensa local de Punta Arenas esta noticia:

“El presidente del sindicato de trabajadores de la Universidad del Mar José Miguel Colivoro y los voceros de la Federación de Estudiantes Juan Pablo Draguisevic y Pablo Rendoll, informan a la comunidad acerca del estado y alcances del movimiento que mantienen con la Universidad.

En la sede Punta Arenas, un amplio número de administrativos, auxiliares, académicos y directivos de la universidad se han puesto en movimiento solidarizando con las demandas de los estudiantes, organizados en su propio Sindicato  y reclamando decisiones y cumplimiento en materia de remuneraciones y de cotizaciones previsionales.   Pero además, los mueve una causa de justicia y una responsabilidad moral como educadores, para quienes la educación es una vocación y una tarea impostergable y con un claro sentido de futuro.

Los trabajadores se sienten plenamente responsables y comprometidos con la educación que imparten a sus estudiantes, sabiendo que están haciendo universidad a pesar de las condiciones adversas, y por eso rechazan las expresiones de discriminación y ofensas que se han proferido en los medios de comunicación en contra de esta comunidad universitaria. Mientras cuantiosas cantidades de recursos financieros se desviaban hacia el mero lucro, varios miles de trabajadores vieron incumplidas sus remuneraciones y cotizaciones previsionales, afectando su dignidad como personas y como educadores.

Hoy la demanda principal de este grupo de profesionales sindicalizados es que se realicen cambios profundos en el gobierno universitario, que se adopte el criterio de la triestamentalidad, que se modernicen procesos institucionales y de gestión organizacional , y que se inviertan los recursos necesarios para fortalecer la calidad y la excelencia académica.  Por último agregaron que el paro tiene carácter de indefinido.”

El 31 de mayo de este año y producida la renuncia del Rector Nacional Raul Urrutia, los 700 estudiantes de la sede se tomaron los edificios de la universidad en Punta Arenas y mantuvieron una toma de alrededor de un mes de duración, pero al final, seducidos por las ofertas del cuestionado empresario Sergio Vera (que incluían ¡instalarles una radioemisora en Punta Arenas…!), entregaron los edificios y bajaron la toma, sin que se haya obtenido ningún compromiso de cumplimiento de sus demandas: hasta el día de hoy todavía hay docentes impagos y funcionarios que están siendo despedidos.

El resultado de la toma de junio pasado fue desastroso para el movimiento y para todos los funcionarios, trabajadores y académicos que allí laboran: un grupo de dirigentes estudiantiles y sindicales autoelegidos, desmantelaron la federación de estudiantes elegida por los propios estudiantes, quebraron el sindicato (que se había formado para presentar una querella colectiva contra la universidad) y entregaron el movimiento a cambio de nada, después de una negociación espúrea realizada con uno de los accionistas de la esa empresa.

El 12 de junio apareció en el diario local La Prensa Austral la siguiente información:

“Cada vez la incertidumbre es mayor en la Universidad del Mar. La “toma” de la sede Punta Arenas se mantiene firme y los estudiantes realizan actividades de esparcimiento y música, para capear el clima frío y manejar la ansiedad. Pero en medio de ellos andan los funcionarios y docentes, que están tanto o más preocupados, porque además de no poder cumplir con sus funciones, no han recibido los dineros que les adeudan, por concepto de sueldos y cotizaciones previsionales.

Y reclamaron los funcionarios afectados a través del Presidente del sindicato: “Del Ministerio de Educación no hemos tenido ninguna visita, ni llamado, ni correo electrónico y lo que me parece más extraño es que desde el Ministerio del Trabajo tampoco, lo que nos parece preocupante, porque con estos problemas de cotizaciones no declaradas, no pagadas, sueldos impagos, me parece muy extraño que la seremía del Trabajo no se acerque, no pregunte”…

La situación financiera en que quedó la U. del Mar es tan caótica que no existe una cifra exacta de cuánto es lo que se adeuda a los funcionarios y docentes, porque a algunos les deben seis meses de cotizaciones, a otros, tres, a otros no les deben, entonces hay un desorden y por lo mismo se está buscando información individual.

El tema ya se venía arrastrando de principios de año, porque en el paro que realizaron el mes pasado, los funcionarios universitarios exigieron que se les cancelara como corresponde, toda la plata a fin de mes y todas las cotizaciones, dimos un plazo hasta el fin del mes siguiente y ahí justo pasó esto y eso quedó en nada…

Al día de hoy todavía hay docentes y funcionarios impagos y a fines de julio varios funcionarios administrativos que aún permanecen en esa empresa,  llegaron con sus cheques sueldos al banco BCI, donde descubrieron con indignación que esos documentos estaban sin fondo.

La crisis de endeudamiento de la sede Punta Arenas viene desde mediados del año 2011, y una parte de su explicación se encuentra en la denuncia realizada en enero de 2012 por la contratación con sueldos millonarios de una serie de personas, como favores políticos para el alcalde de la comuna y cuyas funciones aparecen claramente como innecesarias.  Hay incluso cargos ejercidos bajo este rubro en los que las personas contratadas concurren solo una vez al mes a las oficinas de la universidad a retirar sus cheques y cobrar sus sueldos.  Sus nombres y cargos aparecieron publicados en el periódico local La Prensa Austral.

La universidad ocupa todavía tres edificios en el centro de Punta Arenas, pero ante el éxodo y retiro de estudiantes y la pérdida de crédito en el comercio local (la deuda millonaria de la sede no ha podido ser calculada), deberán entregar dos de los tres inmuebles que ocupan, uno de ellos de propiedad de la Cruz Roja, con la que se mantiene una elevada deuda por arriendos impagos.

DETERIORO DE LAS CONDICIONES LABORALES

El deterioro de las condiciones laborales y de remuneraciones de los docentes (75) y funcionarios de la sede Punta Arenas de la UdelMar (45) se inició desde el mes de agosto de 2011, cuando comenzaron los incumplimientos en el pago mensual de sueldos.

Entre agosto de 2011 y abril de 2012, en a lo menos tres ocasiones los sueldos del plantel contratado  de docentes se pagaron en dos o tres cuotas al mes.

Desde mediados del año 2011 también se comenzaron a pagar en forma parcelada y por tramos los sueldos de profesores y funcionarios, de manera que el primer día de pago recibían su sueldo los trabajadores con remuneraciones menores a $ 200.000 brutos (generalmente auxiliares de aseo y secretarias), y varios días después se cancelaban los sueldos hasta $ 500.000 y finalmente dos o tres días mas tarde se cancelaban los sueldos superiores (jefes de carrera, ejecutivos de sede).

El académico Manuel Luis Rodríguez, ex Coordinador Docente de la carrera de Psicología, informó que esta demanda, “responde no solo a la molestia de los docentes demandantes frente al lucro que se realiza en esa empresa educacional, a pesar que se autodenomina “sin fines de lucro”, sino a un evidente estado de indignación que abarca a muchos otros profesionales académicos y administrativos que laboran y han laborado recientemente en esa entidad, ante la suma acumulada de incumplimientos y conductas ilegales” de las que han sido objeto.  Mencionó a título de ejemplo, el caso de una profesional –que no es la única- y que se desempeñó hasta diciembre de 2011 en la carrera de Psicología de la sede Punta Arenas, a la cual hasta el día de hoy se le adeudan una parte de sus remuneraciones ¡…del primer semestre del año pasado…!

Cabe observar que varios de los docentes que presentaron la demanda ante tribunales, realizaron labores académicas paralelas para la misma Universidad del Mar y dentro del mismo horario de trabajo, pero mediante boletas de honorarios, aún estando contratados con contrato indefinido o a plazo fijo, aunque dichas funciones académicas nunca fueron canceladas y nunca se escrituraron contratos a honorarios por tales trabajos.

Otros tres funcionarios administrativos de esa entidad, también han procedido a autodespedirse en días recientes conforme al Código del Trabajo, al mismo tiempo que hay otros funcionarios administrativos con apoyo psicológico dado el clima laboral adverso, mientras se preparan otros recursos judiciales ante los tribunales e instancias del trabajo.

Los episodios negativos suman y siguen.  El martes 31 de julio recién pasado, los alumnos que llegaron a sus clases a las 19.30 horas al edificio de calle Jorge Montt se encontraron con la noticia que las clases habían sido suspendidas…porque el edificio central de la Universidad del Mar tenía cortado el suministro eléctrico.

Durante el mes de julio también, la Cruz Roja de Punta Arenas procedió a demandar ante los Tribunales de Justicia a la Universidad del Mar por el incumplimiento y no pago reiterado del arriendo del edificio que ocupa en Avenida Colón esquina Jorge Montt. La universidad mantiene una millonaria deuda por arriendos impagos con la Cruz Roja. En el libelo judicial la entidad humanitaria solicita la devolución del edificio a sus propietarios, lo que implicaría el desalojo de dichas instalaciones por parte de la entidad educacional.

Al mismo tiempo, continúa el lento y gradual éxodo de alumnos hacia carreras similares de la Universidad de Magallanes y Tecnológica de Chile, INACAP, a pesar de las dificultades que significa convalidar y homologar estudios en esas universidades.

El lunes 13 de agosto a su vez, también presentó su autodespido el Jefe de Recursos Humanos de la sede universitaria, principalmente debido al incumplimiento de esa entidad con lo acordado ante la Inspección de Trabajo, instancia en que dicho funcionario había actuado en representación de la universidad.

Punta Arenas, 14 de agosto de 2012.-

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